Everton partió ganando el sorteo inicial y obligó a que Universidad de Chile atacara en el primer tiempo hacia el sur, donde se ubica su hinchada y donde le gusta atacar en los segundos tiempos. Aunque para los cabaleros puede ser decisiva una situación como esta, se esperaba que no tuviera efecto en el ánimo de los jugadores azules, ya que a veces estos detalles marcan más a los hinchas que a los verdaderos protagonistas.
Los primeros minutos mostraron a una "U" que seguía la línea de los últimos aprtidos, con mucha movilidad desde el mediocampo hacia arriba y con un apr de llegadas muy claras al arco rival, defendido por el argentino Dalsasso. Por otro lado, Everton también se daba maña para mostrar sus dientes a través de un par de contragolpes muy profundos, guiados por la siempre hábil pierna derecha de Jaime Riveros.
A los 15´ aproximadamente el portero visitante se lesiona de su hombro derecho, y deb ser reemplazado por Johnny Herrera quien fue recibido con una ovación de parte de Los de Abajo, a la que respondió con gestos hacia la hinchada y en su pecho. Bonito gesto, si recordamos que Herrera fue factor fundamental en la conquista de nuestra última estrella.
La "U" trataba de imponer su juego de un toque, para dar rapidez y profundidad al balón, y presionando al rival en la salida, y así se sucedieron oportunidades como una del Pipa Estevez por el centro y otra de Montillo por la derecha.
Pero fue Everton quien abrió la cuenta, a través de un contragolpe como los ya mencionados, un pelotazo de Riveros a la derecha, Canío que desborda y centra de primera y en la boca del arco es empujada por Miralles. Hasta aquí un resultado absolutamente injusto, pero que serviría para saber si somos legitimos aspirantes y nos sobrepondremos de nuevo a un resultado en contra, o si aparecerían los fantasmas de hace un mes y nos quedaríamos en el camino.
La "U" sintió el golpe y deambuló varios minutos tratando de recuperar el control de las acciones, pero hubo un cierto abuso de atacar por la derecha, buscando que aparecieran o el Pipa o Villalobos. El mediocampo viñamarino por su lado trataba de tener el balón y adormecerlo en los pies de algunos de sus hábiles jugadores para esperar el momento preciso de meter algún pase en profundidad a Canío o a Miralles.
Y después de un casi gol de Estevez, manotazo de Herreara al córner, vienel servicio, sale Herrera, se le suelta el balón y viene el contragolpe letal de Everton, con cuatro juadores contra cuatro azules, un tiro desde fuera del área de Riveros, manotazo de Miguel Pinto y el rebote lo toma, off side, Miralles de nuevo, quien elude a Pinto y empuja la pelota al fondo del arco.
Terminó el primer tiempo en un escenario inimaginable hasta para el más optimista de Everton.
Comienza el segundo tiempo, con Marcelo Salas en lugar de Marcelo Diaz, lo que además obliga a un cambio de esuqema, pasando desde una defensa en línea de cuatro a una de tres.
Y recien nos estabamos ajustando a este escenario cuando nos anotan el tercer gol, nuevamente Miralles despues de una muy buena jugada con Canío (¿por qué en cuando estuvo con nosotros nunca jugó así?). Y a paertir de allí vimos los, creo, mejores minutos de la visita, porque donde fuera que se juagaba, siempre parecían ser más que los azules, ya sea atacando o defendiendo, y el toque que daban era incontrarrestable.
Entró Hernandez en lugar de Mas y empezamos a recuperar la posesión del balón lentamente, además del adelantamiento de los volantes de contención. Así hubo unas oportunidades de Montillo y otra de Salas que al menos permitieron ver que nos acercabamos al arco rival, y en un córner concedido por Herrera al conjurar un ataque del "Matador", es el mismo Salas quien con una volea marcó el primer descuento azul. Se pensaba entonces en un despertar que permitiera al menos disminuir la tremenda diferencia de goles.
Pero no pasó nada. La gente de Everton se agrupó muy bien, tocó cuando debió hacerlo y reventó cuando fue necesario, y por nuestro lado nunca tuvimos la claridad requerida ni tampoco aparecieron las individualidades, esas que afloran cuando el equipo no anda.
No creo que haya sido un desastroso partido el del la "U", aunque el resultado si lo es; en el primer tiempo fua claro que Everton vino a defenderse y de tres llegadas profundas, anotó en dos, lo que habla bien de ellos, es cierto, pero hay que decior que hasta allí atacabamos como correspondía y habiamos tenido también un par de oportunidades que de haberse conjurado sin duda otro habría sido el desarrollo del encuentro. La diferencia de dos goles es muy grande a la luz de lo que se vió hoy, pero no creo que Everton entre tan conservadoramente como entró acá; es cierto que tampoco entrará a buscar el partido, porque esa es la obligación nuestra, pero ante su público no puede perder protagonismo, considerando también que si se abre la cuenta tempranamente, podemos meter mucha presión.
Nos sirve sólo un 3-0, muy dificiel se ve, pero hay que hacer el esfuerzo. Si Audax les metió 3, no veo por qué nosotros no podríamos hacerlo.
domingo, 18 de mayo de 2008
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