Quienes tenían la duda respecto de cómo iba a salia a jugar la "U" este encuentro decisivo, definitivamente no conocen a Arturo Salah; para bien o para mal, el técnico azul es de aquellos que creen y defienden su forma de jugar y cambiarla, aún en estas instancias sería una forma de demostrar nula confianza en sus méritos y conceptos y mostrar inconsecuencia al no seguir con esa forma hasta el final.
Así se mantiene el 4-4-2 que tampoco es tan rígido, ya que según se han dado las circunstancias la línea de cuatro en efondo se ha transformado en línea de tres y los dos delanteros a veces son tres, de tal forma que sería excesivamente simplista catalogarlo, a priori, de ratón.
El tema recurrente es que tanto o más importante que los esquemas son los jugadores que representan ese esquema en la canchañ y es ahí donde ha estado el problema de la "U" de este año, ya que a pesar que tradicionalmente los equipos de Salah (y de su escuela, es cosa de recordar a Riera o de ver a Pellegrini) se han armado desde atras hacia adelante, este año los prinsipales problemas han venido desde la defensa. Primero fue el tema de los laterlas, y terminó solucionandose con Contreras en la derecha en lugar de Marcelo Díaz, ydespués se hizo permanente el tema de los centrales, donde nunca, en todo el torneo, se tuvo una pareja de centrales de un nivel adecuado. Y hoy Larrondo y Rivera no fueron esa dupla de centrales que deja tranquilos al resto de los jugadors y fue justamente por el medio por donde se dieron las entradas de Everton durante el primer tiempo, ayudados de una pésima actuación de un errático Iturra.
La "U" sale a atacar, a buscar el resultado y se crea muchas llegadas ya sea en los pies de Mas, la primera, de Montillo, de Slas, de Hernandez (entró por un lesionado Mas), y es en los pies de Villalobos como llega al primer gol después de un magistral pase diagonal de Contreras. Y siguió el ataque azul, sumandose Rojas por la izquierda y Contreras por la derecha, pero en cada contragolpe evertoniano sufriamos porque los mencionados centrales no eran capaces de adelantar ninguna jugada y tampoco de despejar con seguridad. Así llega el empate de Canío despues de un balonazo que pilla a Larrondo y Rivera comprometidos en ataque, volviendo excesivamente lentos, y tienen como últimos hombres a Iturra y a Rojas; Colocho falla en apurar una pelota y permite la anotación viñanamarina. Aquí se acabó el primer tiempo para la "U" y se perdió el balón haciendose notorio lo doloroso que fue ese gol para nuestras pretensiones.
El segundo se inicia, lamentablement¿e, de forma semejante, con Everton jugando comodamente y la "U" tratando de despertar del letargo. La verdad es que de esta etapa no hay mucho que decir, salvo un disparo de Rojar que al rebotar en un rival va directo al palo derecho de arco local y un tiro de Hernandez al palo derecho que es bien manoteado por Herrera.
Hoy no perdimos la clasificación; la perdimos en el partido de local. Pero lo que duele es perder así; no creo que falten ganas, mejor dicho no quiero creerlo, porque no me imagino que esten en la cancha desganados, pero hoy no se mostró nada de lo que decíamos se necesitaba. No hubo claridad, no hubo chispa, no hubo jerarquía, ni siquiera creo que hubo garra ni la mística que nos ha caracterizado siempre.
Everton nunca pasó peligro, salvo hasta cuando nos empató y eso habla muy claramente de la falta de convicción que hubo en este torneo; nunca fuimos un equipo sólido que estuviera convencido de sus argumentos, ya que apenas ocurria algo inesperado se nos desarmaban los esquemas.
Un equipo sólido, con "fondo de juego" como dicen los entrenadores, juega igual siempre porque sabe que ese esquema es el que le llevará al éxito. La "U" en ese aspecto retrocedió un par de torneos, porque desde los tiempos de Victor Hugo Castañeda que no se veía un equipo azul tan dubitativo y débil. Con Héctor Pinto sin ser un plantel estelar, se ganó la última estrella y se hizo una presentación más que digna en la Copa Libertadores; con Huerta se llegó a dos finales consecutivas y se perdió en ambas por penales frente a los mejores equipos del momento; con el Lulo, en medio de la quiebra, se hizo una campaña bien digan considerando que el plantel fue muy (mal) armado por Capitano y estabamos muy despotenciados. Salah entonces está claramente en deuda; no es para pedir su cabeza, a mi juicio, pero está con un saldo en contra: la "U" podrá perder, que de raro tiene eso, pero nunca en forma tan desjerarquizada ni categorica como en este torneo; no podemos ser tan débiles ni faltos de carácter como ahora, y no me refiero por carácter a pegar y golpear y guapear ni ninguna de esas mañas. Me refiero al empuje, a las ganas, al corazón, a lo mismo que aludí hace unos días atras. Salah deberá rearmar el grupo (o armarlo) y devolverle esa característica tan nuestra; no somos ni queremos ser un equipo pragmático ni frío como fuimos hoy día, donde se echó de menos algo más de sangre. Y el entrenador que no es capaz de rescatar eso (rescatarlo, porque desde las inferiores venimos con ese sello) debe dar un paso al lado, como VHC, como Capitano, ¿también Salah? Tiene un torneo por delante para demostrar que sí puede.
sábado, 24 de mayo de 2008
jueves, 22 de mayo de 2008
Hoy es el dia
Hoy es un día de esos, un día en que todo gira en torno a la "U", en que dan ganas de irse temprano al estadio, a la casa o al bar, donde sea que se verá el partido; un día en que se lee todo lo que salga en relación al encuentro y se escuchan todos los (malos) programas deportivos de la radio.
Hoy la "U" sale a jugar uno de esos partidos que más nos gustan y que de una forma u otra han forjado nuestro fanatismo: cuando nadie da un peso por nosotros, cuando estamos frente a una tarea que aparece imposible, siempre aparece ese espíritu azul que tanto nos representa, esa mística inexpicable y exclusiva. Hoy los jugadores saben que se juegan no sólo los premios, se juegan el honor y la posibilidad de jugar uno de esos partidos que se recordarán hasta en 20 años más (como la final de la liguilla ante Colo Colo), con ellos de protagonistas privilegiados; ellos saben que en su lugar quisiéramos estar muchos de nosotros, por lo que deben dejar todo en la cancha.
No les pedimos que juegen como si fueran el Manchester o el Chelsea; nada de eso. Les pedimos que jueguen como la "U". Sí, nada más y nada menos que eso. Que jueguen como Leonel, Campos, el Lulo, el Toro Aranguiz, el mismo Turco Salah, el Huevo, como jugaba el Polaco, el Leo, Pellegrini, el viejo Musso, con todo el corazon que cubre las deficiencias técnicas. Si los rivales juegan mejor que nosotros, así es la regla del futbol, y del deporte; pero no pueden correr más que nosotros, no pueden tener más ganas que nosotros ni pueden tener más corazón que nosotros... porque no son de la "U". Nada menos que por eso. No cualquiera es de la "U". Y los que hoy tiene la suerte de vestir esa hermosa camiseta deben saber que son privilegiados y deben responder como tales. Hoy puede ser un partido memorable por todos nosoros. Aunque despues no seamos campeones. Hoy se debe demostrar nuestra sangre, la que es azul, la de la "U".
Hoy la "U" sale a jugar uno de esos partidos que más nos gustan y que de una forma u otra han forjado nuestro fanatismo: cuando nadie da un peso por nosotros, cuando estamos frente a una tarea que aparece imposible, siempre aparece ese espíritu azul que tanto nos representa, esa mística inexpicable y exclusiva. Hoy los jugadores saben que se juegan no sólo los premios, se juegan el honor y la posibilidad de jugar uno de esos partidos que se recordarán hasta en 20 años más (como la final de la liguilla ante Colo Colo), con ellos de protagonistas privilegiados; ellos saben que en su lugar quisiéramos estar muchos de nosotros, por lo que deben dejar todo en la cancha.
No les pedimos que juegen como si fueran el Manchester o el Chelsea; nada de eso. Les pedimos que jueguen como la "U". Sí, nada más y nada menos que eso. Que jueguen como Leonel, Campos, el Lulo, el Toro Aranguiz, el mismo Turco Salah, el Huevo, como jugaba el Polaco, el Leo, Pellegrini, el viejo Musso, con todo el corazon que cubre las deficiencias técnicas. Si los rivales juegan mejor que nosotros, así es la regla del futbol, y del deporte; pero no pueden correr más que nosotros, no pueden tener más ganas que nosotros ni pueden tener más corazón que nosotros... porque no son de la "U". Nada menos que por eso. No cualquiera es de la "U". Y los que hoy tiene la suerte de vestir esa hermosa camiseta deben saber que son privilegiados y deben responder como tales. Hoy puede ser un partido memorable por todos nosoros. Aunque despues no seamos campeones. Hoy se debe demostrar nuestra sangre, la que es azul, la de la "U".
Camiseta del Chelsea
En la final de la Liga de Campeones de Europa, el Chelsea uso su tradicional uniforme azul y fue inevitable hacer las comparaciones con el uniforme de la "U".
Pese a que son de la misma marca, Adidas, son de diseno distinto, tanto en la tonalidad como en la forma. El Chelsea usa un tono quizas mas claro y tiene cuello, y la de la "U" es un azul mas encendido (muchos mas bonito) y con cuello circular.
Pero lo que me pregunto es por que aca insisten tanto en colocarle blanco por donde venga... nuestra camiseta fue siempre azul, enteramente azul, y solamente los vivos eran blancos, tal como la camiseta del equipo ingles, done las tres tiras caracteristicas de la marca y el cuello tiene el color blanco; el resto todo azul. Como debiera ser.
Pese a que son de la misma marca, Adidas, son de diseno distinto, tanto en la tonalidad como en la forma. El Chelsea usa un tono quizas mas claro y tiene cuello, y la de la "U" es un azul mas encendido (muchos mas bonito) y con cuello circular.
Pero lo que me pregunto es por que aca insisten tanto en colocarle blanco por donde venga... nuestra camiseta fue siempre azul, enteramente azul, y solamente los vivos eran blancos, tal como la camiseta del equipo ingles, done las tres tiras caracteristicas de la marca y el cuello tiene el color blanco; el resto todo azul. Como debiera ser.
domingo, 18 de mayo de 2008
Casi afuera...
Everton partió ganando el sorteo inicial y obligó a que Universidad de Chile atacara en el primer tiempo hacia el sur, donde se ubica su hinchada y donde le gusta atacar en los segundos tiempos. Aunque para los cabaleros puede ser decisiva una situación como esta, se esperaba que no tuviera efecto en el ánimo de los jugadores azules, ya que a veces estos detalles marcan más a los hinchas que a los verdaderos protagonistas.
Los primeros minutos mostraron a una "U" que seguía la línea de los últimos aprtidos, con mucha movilidad desde el mediocampo hacia arriba y con un apr de llegadas muy claras al arco rival, defendido por el argentino Dalsasso. Por otro lado, Everton también se daba maña para mostrar sus dientes a través de un par de contragolpes muy profundos, guiados por la siempre hábil pierna derecha de Jaime Riveros.
A los 15´ aproximadamente el portero visitante se lesiona de su hombro derecho, y deb ser reemplazado por Johnny Herrera quien fue recibido con una ovación de parte de Los de Abajo, a la que respondió con gestos hacia la hinchada y en su pecho. Bonito gesto, si recordamos que Herrera fue factor fundamental en la conquista de nuestra última estrella.
La "U" trataba de imponer su juego de un toque, para dar rapidez y profundidad al balón, y presionando al rival en la salida, y así se sucedieron oportunidades como una del Pipa Estevez por el centro y otra de Montillo por la derecha.
Pero fue Everton quien abrió la cuenta, a través de un contragolpe como los ya mencionados, un pelotazo de Riveros a la derecha, Canío que desborda y centra de primera y en la boca del arco es empujada por Miralles. Hasta aquí un resultado absolutamente injusto, pero que serviría para saber si somos legitimos aspirantes y nos sobrepondremos de nuevo a un resultado en contra, o si aparecerían los fantasmas de hace un mes y nos quedaríamos en el camino.
La "U" sintió el golpe y deambuló varios minutos tratando de recuperar el control de las acciones, pero hubo un cierto abuso de atacar por la derecha, buscando que aparecieran o el Pipa o Villalobos. El mediocampo viñamarino por su lado trataba de tener el balón y adormecerlo en los pies de algunos de sus hábiles jugadores para esperar el momento preciso de meter algún pase en profundidad a Canío o a Miralles.
Y después de un casi gol de Estevez, manotazo de Herreara al córner, vienel servicio, sale Herrera, se le suelta el balón y viene el contragolpe letal de Everton, con cuatro juadores contra cuatro azules, un tiro desde fuera del área de Riveros, manotazo de Miguel Pinto y el rebote lo toma, off side, Miralles de nuevo, quien elude a Pinto y empuja la pelota al fondo del arco.
Terminó el primer tiempo en un escenario inimaginable hasta para el más optimista de Everton.
Comienza el segundo tiempo, con Marcelo Salas en lugar de Marcelo Diaz, lo que además obliga a un cambio de esuqema, pasando desde una defensa en línea de cuatro a una de tres.
Y recien nos estabamos ajustando a este escenario cuando nos anotan el tercer gol, nuevamente Miralles despues de una muy buena jugada con Canío (¿por qué en cuando estuvo con nosotros nunca jugó así?). Y a paertir de allí vimos los, creo, mejores minutos de la visita, porque donde fuera que se juagaba, siempre parecían ser más que los azules, ya sea atacando o defendiendo, y el toque que daban era incontrarrestable.
Entró Hernandez en lugar de Mas y empezamos a recuperar la posesión del balón lentamente, además del adelantamiento de los volantes de contención. Así hubo unas oportunidades de Montillo y otra de Salas que al menos permitieron ver que nos acercabamos al arco rival, y en un córner concedido por Herrera al conjurar un ataque del "Matador", es el mismo Salas quien con una volea marcó el primer descuento azul. Se pensaba entonces en un despertar que permitiera al menos disminuir la tremenda diferencia de goles.
Pero no pasó nada. La gente de Everton se agrupó muy bien, tocó cuando debió hacerlo y reventó cuando fue necesario, y por nuestro lado nunca tuvimos la claridad requerida ni tampoco aparecieron las individualidades, esas que afloran cuando el equipo no anda.
No creo que haya sido un desastroso partido el del la "U", aunque el resultado si lo es; en el primer tiempo fua claro que Everton vino a defenderse y de tres llegadas profundas, anotó en dos, lo que habla bien de ellos, es cierto, pero hay que decior que hasta allí atacabamos como correspondía y habiamos tenido también un par de oportunidades que de haberse conjurado sin duda otro habría sido el desarrollo del encuentro. La diferencia de dos goles es muy grande a la luz de lo que se vió hoy, pero no creo que Everton entre tan conservadoramente como entró acá; es cierto que tampoco entrará a buscar el partido, porque esa es la obligación nuestra, pero ante su público no puede perder protagonismo, considerando también que si se abre la cuenta tempranamente, podemos meter mucha presión.
Nos sirve sólo un 3-0, muy dificiel se ve, pero hay que hacer el esfuerzo. Si Audax les metió 3, no veo por qué nosotros no podríamos hacerlo.
Los primeros minutos mostraron a una "U" que seguía la línea de los últimos aprtidos, con mucha movilidad desde el mediocampo hacia arriba y con un apr de llegadas muy claras al arco rival, defendido por el argentino Dalsasso. Por otro lado, Everton también se daba maña para mostrar sus dientes a través de un par de contragolpes muy profundos, guiados por la siempre hábil pierna derecha de Jaime Riveros.
A los 15´ aproximadamente el portero visitante se lesiona de su hombro derecho, y deb ser reemplazado por Johnny Herrera quien fue recibido con una ovación de parte de Los de Abajo, a la que respondió con gestos hacia la hinchada y en su pecho. Bonito gesto, si recordamos que Herrera fue factor fundamental en la conquista de nuestra última estrella.
La "U" trataba de imponer su juego de un toque, para dar rapidez y profundidad al balón, y presionando al rival en la salida, y así se sucedieron oportunidades como una del Pipa Estevez por el centro y otra de Montillo por la derecha.
Pero fue Everton quien abrió la cuenta, a través de un contragolpe como los ya mencionados, un pelotazo de Riveros a la derecha, Canío que desborda y centra de primera y en la boca del arco es empujada por Miralles. Hasta aquí un resultado absolutamente injusto, pero que serviría para saber si somos legitimos aspirantes y nos sobrepondremos de nuevo a un resultado en contra, o si aparecerían los fantasmas de hace un mes y nos quedaríamos en el camino.
La "U" sintió el golpe y deambuló varios minutos tratando de recuperar el control de las acciones, pero hubo un cierto abuso de atacar por la derecha, buscando que aparecieran o el Pipa o Villalobos. El mediocampo viñamarino por su lado trataba de tener el balón y adormecerlo en los pies de algunos de sus hábiles jugadores para esperar el momento preciso de meter algún pase en profundidad a Canío o a Miralles.
Y después de un casi gol de Estevez, manotazo de Herreara al córner, vienel servicio, sale Herrera, se le suelta el balón y viene el contragolpe letal de Everton, con cuatro juadores contra cuatro azules, un tiro desde fuera del área de Riveros, manotazo de Miguel Pinto y el rebote lo toma, off side, Miralles de nuevo, quien elude a Pinto y empuja la pelota al fondo del arco.
Terminó el primer tiempo en un escenario inimaginable hasta para el más optimista de Everton.
Comienza el segundo tiempo, con Marcelo Salas en lugar de Marcelo Diaz, lo que además obliga a un cambio de esuqema, pasando desde una defensa en línea de cuatro a una de tres.
Y recien nos estabamos ajustando a este escenario cuando nos anotan el tercer gol, nuevamente Miralles despues de una muy buena jugada con Canío (¿por qué en cuando estuvo con nosotros nunca jugó así?). Y a paertir de allí vimos los, creo, mejores minutos de la visita, porque donde fuera que se juagaba, siempre parecían ser más que los azules, ya sea atacando o defendiendo, y el toque que daban era incontrarrestable.
Entró Hernandez en lugar de Mas y empezamos a recuperar la posesión del balón lentamente, además del adelantamiento de los volantes de contención. Así hubo unas oportunidades de Montillo y otra de Salas que al menos permitieron ver que nos acercabamos al arco rival, y en un córner concedido por Herrera al conjurar un ataque del "Matador", es el mismo Salas quien con una volea marcó el primer descuento azul. Se pensaba entonces en un despertar que permitiera al menos disminuir la tremenda diferencia de goles.
Pero no pasó nada. La gente de Everton se agrupó muy bien, tocó cuando debió hacerlo y reventó cuando fue necesario, y por nuestro lado nunca tuvimos la claridad requerida ni tampoco aparecieron las individualidades, esas que afloran cuando el equipo no anda.
No creo que haya sido un desastroso partido el del la "U", aunque el resultado si lo es; en el primer tiempo fua claro que Everton vino a defenderse y de tres llegadas profundas, anotó en dos, lo que habla bien de ellos, es cierto, pero hay que decior que hasta allí atacabamos como correspondía y habiamos tenido también un par de oportunidades que de haberse conjurado sin duda otro habría sido el desarrollo del encuentro. La diferencia de dos goles es muy grande a la luz de lo que se vió hoy, pero no creo que Everton entre tan conservadoramente como entró acá; es cierto que tampoco entrará a buscar el partido, porque esa es la obligación nuestra, pero ante su público no puede perder protagonismo, considerando también que si se abre la cuenta tempranamente, podemos meter mucha presión.
Nos sirve sólo un 3-0, muy dificiel se ve, pero hay que hacer el esfuerzo. Si Audax les metió 3, no veo por qué nosotros no podríamos hacerlo.
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